CÁMARA OFICIAL ESPAÑOLA DE COMERCIO DE PANAMÁ
CÁMARA OFICIAL ESPAÑOLA DE COMERCIO DE PANAMÁ

Gestionar activos es mucho más que amortizar (Parte II)

Por Natalia Pomar, directora de desarrollo de Negocio de DATISA.

11 diciembre 2014 |

La gestión contable y fiscal del inmovilizado ha experimentado a lo largo de los últimos años, algunos cambios que, en muchos casos, han pasado casi desapercibidos. Estos cambios que van desde modificaciones puntuales tanto en los porcentajes como en los criterios de amortización, hasta a la actualización de balances - la última aprobada hace apenas dos años -, obligan a los gerentes a “estar en forma” y, de nuevo, a intentar ajustar su metodología no sólo al cumplimiento normativo, sino al aprovechamiento de la información que se deriva de unas tareas que, siendo de obligado cumplimiento, podrían generar mayor valor dentro de la organización.

En este sentido, me gustaría detenerme un momento en la Ley 16/2012, de 27 de diciembre por la que se adoptan diversas medidas tributarias dirigidas a la consolidación de las finanzas públicas y al impulso de la actividad económica y que ofrecía a las empresas la oportunidad de actualizar sus balances para contrarrestar la depreciación de sus inmovilizados. Lo que pretendía esta Ley es que la contabilidad de las empresas reflejara la imagen real de su patrimonio. Aquellas empresas que decidieron proceder a la actualización de sus balances (recordemos que se trató de una propuesta voluntaria), tuvieron que actualizar todos sus inmovilizados, uno por uno.

En términos generales, las ventajas de la actualización de los activos se resumían en que desde el punto de vista contable, las empresas valdrían más, también sus activos y la revalorización se podría haber traducido en dividendos para los socios o en una disminución del Impuesto de Sociedades de los años siguientes. Algunas empresas entendieron esta propuesta como una oportunidad de inversión que debía ser analizada para ver su rentabilidad vía beneficio financiero-fiscal. Pero el mercado entendió que había más inconvenientes que ventajas y, fueron muy pocas las empresas que actualizaron sus balances.

El cumplimiento normativo y las cuestiones fiscales

Desde el punto de vista de la gestión del inmovilizado hay que cambiar el foco y entender ésta no sólo como una obligación normativa, sino como una tarea de la que se puede extraer información de gran valor y como una herramienta para el aprovechamiento óptimo del activo.

Lo ideal es hacer una gestión dinámica de los inmovilizados, una gestión que permita dar un paso más, obviamente, dentro del cumplimiento de la normativa legal. Por lo tanto, disponer de información patrimonial y de información fiscal, permitirá a las empresas, por un lado, presentar un estado de su contabilidad que refleje su situación real y, por otro, ayudar a cumplir la legislación.

En la gestión del inmovilizado, el aspecto fiscal desempeña un papel estratégico. La amortización propiamente dicha, supone cargar a la organización con más o menos gastos, durante el ejercicio y las decisiones que se tomen en este sentido, afectarán a los resultados finales y, como ya hemos dicho antes, seguramente, al Impuesto de Sociedades.
La Ley establece que cada activo se debe amortizar en el número de años que se estima que tendrá de vida útil. Pero, puesto que la amortización representa un gasto en la tabla contable de la organización, hay que evitar que éstos se contabilicen de manera excesiva, por lo que la legislación fiscal determina un número de años mínimo y máximo para proceder a su amortización. Si se procede a realizar la inversión del activo en ese intervalo de tiempo, será más fácil ajustar los valores y reducir lo máximo posible el beneficio a declarar en el Impuesto de Sociedades, siempre, claro está, dentro de los límites estipulados por la normativa.

La posibilidad de hacer simulaciones para buscar la mejor fórmula posible para amortizar, dentro de las tablas legales y siguiendo un modelo de amortizaciones conservadoras, permite dar ese paso más allá que decimos y conocer todos los detalles que afectan a los activos de la empresa y así, analizar el porcentaje de amortización ideal para cada activo, en un determinado año, en función del beneficio previsto.

… Y patrimoniales

Si ha llegado hasta aquí, en la lectura de este artículo, se habrá dado cuenta de que hemos hecho particular hincapié en que la contabilidad de las empresas deben reflejar la imagen real de su situación. Y que para conseguirlo, la gestión óptima del inmovilizado, es un elemento, sustancial.

La gestión de los activos fijos desde una óptica meramente fiscal, no es suficiente para sacar esa “foto” de situación. Ahí va un ejemplo para ilustrar lo que digo: una empresa amortiza una serie de equipos informáticos, ya sean éstos, ordenadores, PDA, tablet o iPad a razón del 25% anual, durante 4 años, aún sabiendo que durante el primer año de uso, seguramente cada uno de esos equipos que adquirió habrá perdido más de la mitad de su valor inicial.

Este desajuste entre el valor fiscal y real de los inmovilizados que es una de las cosas que se pretendía corregir con la propuesta de actualización de balances (Ley 16/2012, de 27 de diciembre), hace necesario el establecimiento de una doble gestión de los activos fijos. Por un lado una gestión fiscal y, por otro, una gestión patrimonial. Lo ideal es que ambas se realicen de manera independiente y que la empresa pueda con ello, por un lado, ofrecer su “verdadera cara” y, por otro, cumplir con los requerimientos legales.

Pero además, este doble control facilitará a aquellos que toman las decisiones sobre este asunto, toda suerte de informes con datos relacionados con el inmovilizado: lo adquirido durante el ejercicio, los bienes totalmente amortizados pero que aún están en uso, la diferencia entre el valor patrimonial y el valor fiscal, los activos que se han dado de baja y los motivos, etc. Esta información, que dicho sea de paso, se exige de manera habitual en auditorías ya sean voluntarias o de control, son muy difíciles de obtener si la gestión de los inmovilizados en la empresa no está debidamente procedimentada y automatizada.

Empresas multi localizadas y control de los centros de coste

La internacionalización de las empresas, cuya matriz se encuentra en otro país con moneda distinta al euro obliga a resolver problemas específicos ligados a una doble contabilidad en -al menos- dos monedas diferentes. Además, la subida o depreciación de una de las monedas puede inducir a incoherencias en la información contable. Por eso, se pueden dar casos como comprar un bien por un precio en euros y su correspondiente en dólares en cantidades distintas por el valor diferente de una moneda respecto a otra. Pero si en el plazo de amortización una de las monedas fluctuase, lo más probable es que al final del periodo tengamos un bien cuyo valor final sería superior a la inversión inicial. Esta casuística bien puede solucionarse y evitarse con una doble gestión patrimonial y fiscal del inmovilizado.
Otro elemento a tener muy en cuenta es cómo repercute la gestión óptima del inmovilizado en la rentabilidad de cada centro de coste, de cada línea de negocio o incluso de cada producto. Para ello, cada vez más empresas están empezando a entender la importancia de gestionar por centros de coste lo que les permite identificar mejor aquellos negocios, productos, clientes, etc. más y menos rentables.

Llevado al plano de los inmovilizados, para tomar las decisiones oportunas la empresa deberá ser capaz de repercutir y amortizar las inversiones que realice no, como parte de los gastos generales o de administración, sino como elemento propio de cada centro de coste en concreto. Por ejemplo, si una máquina se utiliza en una obra durante 6 meses, y en otra obra distinta, durante otros 6 meses, aunque la tabla de amortizaciones, desde el punto de vista contable, no sufrirá ninguna variación, el coste de esta amortización sí se deberá repercutir a cada una de las obras.

La repercusión y gestión de los inmovilizados por centros de coste, ayuda a desplegar políticas de reducción y contención del gasto y permiten dirigir y administrar mejor todas aquellas áreas o líneas de negocio en las que este tipo de decisiones podrían ser particularmente relevantes. 

OPINIÓN DE NUESTROS LECTORES

Da tu opinión

NOTA: Las opiniones sobre las noticias no serán publicadas inmediatamente, quedarán pendientes de validación por parte de un administrador del periódico.

NORMAS DE USO

1. Se debe mantener un lenguaje respetuoso, evitando palabras o contenido abusivo, amenazador u obsceno.

2. www.caespan.com.pa se reserva el derecho a suprimir o editar comentarios.

3. Las opiniones publicadas en este espacio corresponden a las de los usuarios y no a www.caespan.com.pa

4. Al enviar un mensaje el autor del mismo acepta las normas de uso.

Abónate a la Cámara